Perdóname hermano si alguna vez te fallé, intento seguir tus consejos, intento ser como tú.
Aitor y yo somos hermanos de sangre, nacidos de la misma madre, cortados con el mismo alambre, coincidimos en el mismo carácter. En el pueblo no es aspirante a alcalde, pero allí lo tratan como un ángel, él es alucinante, ya lo digo yo que soy sangre de su sangre. Es un gran personaje, si por él fuera nadie pasaba hambre, todos los de la calle irían a un restaurante. No obstante también va al estanque del parque, alli a los pobres habitantes les da de su carne y su fiambre.
Hablando de mi él es mi base a seguir. Aun no está a mi alcance pero antes o más tarde seré como él de brillante. En mis momentos de abundantes baches, siempre me echa un cable, soy un cafre por eso él es mi ayudante y me evita los destastres. Él no es nada dominante, no le gustan los combates y menos esas guerras de masacres. Mi hermano no es muy grande, pero posee un corazón de gigante, mi hermano es mi base, sin el soy un cobarde.

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